¿Cuál es la verdadera función del petróleo?

¿Es el petróleo una simple materia prima nacida del azar, o representa el combustible vital que estabiliza los motores internos de nuestro planeta? En esta obra valiente y trascendental, el libre pensador e higienista esenio Andrew Christopher Bach alza su voz contra la explotación frenética de la energía fósil, alertándonos de una tragedia sin precedentes: el enfriamiento interno de la Tierra y el riesgo inminente de una glaciación global.

Apoyándose en su tesis de juventud y en su experiencia con los motores de «gas pobre» en su infancia, Bach argumenta que el petróleo es, literalmente, la «Sangre de la Tierra». Su función es alimentar la estufa interna del planeta para contrarrestar el frío extremo del espacio sideral y mantener la temperatura óptima para la biología.

La obra analiza cómo los motores de combustión no solo roban el combustible del planeta, sino que dilapidan el oxígeno atmosférico (que no es infinito) y generan un «efecto invernáculo» que altera el ciclo de lluvias y avanza la desertización.

El texto está impregnado de una profunda espiritualidad basada en el cristianismo original, recordando que nuestra estancia terrenal es un viaje corto cuyo verdadero fin es destilar el perfume del alma para trascender a la Luz Eterna.

Lejos de caer en el catastrofismo, este libro es un faro de esperanza. A través de una profunda sensibilidad humanista y una conexión íntima con la naturaleza, el autor nos invita a una rebelión pacífica y espiritual. Descubre una propuesta revolucionaria para implantar un Nuevo Orden Mundial basado en la autogestión, el vehículo eléctrico autosuficiente, la moneda «Sol» y las «Concejalías de la Felicidad». Una lectura imprescindible para quienes sienten que todavía estamos a tiempo de construir un Mundo Nuevo, más limpio, saludable y fraternal.